Se dibujó tu historia
en el altar sagrado
de tu lejano origen.
Aquella,
la madre de infinitas madres.
Aquella,
que nombramos Eva.
Aquella,
con estirpe aventurera.
Aquella,
que rechazó a su Dios,
buscando ansiosa
un ropaje nuevo
para su alma.
Una tela etérea,
tejida en la morada de los Dioses,
una tela sublime,
ligera de risa y llanto.
**
En ese instante,
soplaste su nombre
y retumbó la tierra
y en el confín del universo
como eco de madera y trueno,
tomó nombre y sonido.
Fue el grito inesperado
de algo antes nunca conocido
LIBERTAD, rasgó el silencio
**
Eva,
mujer con sabor a fruta,
fruta tierna, jugosa y dulce.
Y al hablar con tu hombre,
con voz de alondra
diseñaste en el viento
el palpitar presente del pecado.
“ Come y lo sabrás todo”
“muerde con furia las cadenas.”
“Mira las aves, los árboles y sus hojas”
“acaso aquellas las somete un dueño?”
“Tú y yo fuimos el fruto de un capricho”
“seres con felicidad eterna
pero esclavos del control”
“Escribamos con nuestra sangre
la página sublime
de nuestra rebelión”
**
Y miró Adán
con ojos de asombro
la portentosa imagen
de su costilla.
La magia de un sonido
encandiló su asombro.
“Prueba aunque mueras,
ejercita con lágrimas y furia
un nuevo oficio para tu vida.
Prueba y aprende de este fruto
la dimensión diferente
de lo inesperado.
Transfórmate
en el artesano de tu vida.
Sé el barquero
en mares furiosos.
Atrévete!
y serás entonces
un linaje nuevo.
Un linaje de pecado
y de redención.
Un linaje de guerra y sangre
y de paz y amor.
Sé tú el padre,
yo seré la madre
de este nuestro hijo
HUMANIDAD!!
en el altar sagrado
de tu lejano origen.
Aquella,
la madre de infinitas madres.
Aquella,
que nombramos Eva.
Aquella,
con estirpe aventurera.
Aquella,
que rechazó a su Dios,
buscando ansiosa
un ropaje nuevo
para su alma.
Una tela etérea,
tejida en la morada de los Dioses,
una tela sublime,
ligera de risa y llanto.
**
En ese instante,
soplaste su nombre
y retumbó la tierra
y en el confín del universo
como eco de madera y trueno,
tomó nombre y sonido.
Fue el grito inesperado
de algo antes nunca conocido
LIBERTAD, rasgó el silencio
**
Eva,
mujer con sabor a fruta,
fruta tierna, jugosa y dulce.
Y al hablar con tu hombre,
con voz de alondra
diseñaste en el viento
el palpitar presente del pecado.
“ Come y lo sabrás todo”
“muerde con furia las cadenas.”
“Mira las aves, los árboles y sus hojas”
“acaso aquellas las somete un dueño?”
“Tú y yo fuimos el fruto de un capricho”
“seres con felicidad eterna
pero esclavos del control”
“Escribamos con nuestra sangre
la página sublime
de nuestra rebelión”
**
Y miró Adán
con ojos de asombro
la portentosa imagen
de su costilla.
La magia de un sonido
encandiló su asombro.
“Prueba aunque mueras,
ejercita con lágrimas y furia
un nuevo oficio para tu vida.
Prueba y aprende de este fruto
la dimensión diferente
de lo inesperado.
Transfórmate
en el artesano de tu vida.
Sé el barquero
en mares furiosos.
Atrévete!
y serás entonces
un linaje nuevo.
Un linaje de pecado
y de redención.
Un linaje de guerra y sangre
y de paz y amor.
Sé tú el padre,
yo seré la madre
de este nuestro hijo
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